Carta del Presidente

Alejandro Martínez Villegas - Presidente

No hay meta fiscal posible sin sector viable

En el plan financiero del gobierno el objetivo es que la economía crezca al 4,7 por ciento en 2014,  cifra que será posible alcanzar si el sector de hidrocarburos consolida sus planes de producción y exploración durante el presente año. La meta del marco fiscal del país de mediano plazo requerirá un aumento significativo de la actividad exploratoria.

Mientras en el último año la economía colombiana en su conjunto creció a una tasa promedio del 4 por ciento, el sector lo hizo al 7 por ciento. Sólo en impuestos, derechos económicos y dividendos, la industria petrolera generó ingresos al Estado por 25 billones de pesos en 2013; es decir, 12 por ciento más que en 2012. Las regalías para este año se estiman en más de 10 billones de pesos, lo que significa un aumento de 21 por ciento frente a lo pagado en 2013.
Todo esto habla de un sector fundamental para la economía del país. Sin embargo el gran reto será sostener la tendencia de crecimiento, siempre y cuando los obstáculos que enfrenta la industria se puedan superan.
Dicha tarea, además del esfuerzo extraordinario que ya viene haciendo el sector, necesitará un Estado que trabaje mancomunadamente con las empresas petroleras en el desarrollo de políticas públicas claras, eficientes y en la búsqueda de soluciones de fondo a problemáticas que están empezando a afectar la viabilidad y sostenibilidad de las operaciones de las compañías del sector.
Las incertidumbres y demoras en las consultas previas y en el licenciamiento ambiental, los bloqueos a las operaciones, los ataques terroristas y recientemente las consultas populares son las amenazas que deberá vencer el Estado para lograr los supuestos petroleros previstos en su marco fiscal de mediano plazo. De no atenderlas las reservas de petróleo del país y la producción de hidrocarburos se verán afectadas en el corto plazo, pues las cifras del sector ya comienzan a generar alerta.
En el último año el número de pozos perforados disminuyó 12 por ciento, la contratación de taladros cayó 10 por ciento y la exploración sísmica en tierra firme descendió 52 por ciento. Frente a esta desaceleración, desde la ACP se promueve la idea de prevenir y solucionar de manera inmediata la problemática actual, pero la solución no está solamente en el desempeño responsable de las compañías. Se requiere del apoyo público y decidido de las instituciones del Estado.
Industria y gobierno vienen trabajando en un nuevo modelo de licenciamiento ambiental más eficiente, que implica mejoras sustantivas en la gestión ambiental, tanto del sector privado como del público. Este nuevo modelo debe conllevar a un cambio del actual énfasis en la evaluación previa de los proyectos hacia un mejor y mayor control a la ejecución de los proyectos.
Hoy por cada tres dólares en inversión extranjera que ingresan al país, uno corresponde al sector petrolero. En los últimos años la llegada de capitales desde el exterior le ha permitido al Estado financiar su gasto público y ejecutar sus planes de desarrollo. Sin embargo, los obstáculos a la actividad petrolera que está viviendo el sector, pueden llevar a disminuir el interés de las empresas por invertir en Colombia.
En este tema el sector evidencia una reducción de la inversión extranjera, producto de que el capital dispuesto por las empresas para invertir en el país no alcanza a ser destinado en su totalidad debido a los obstáculos para realizar los proyectos.
Si bien es cierto que no se ha perdido interés por invertir en el país, también lo es que no será infinito. Por eso se debe propender por mantener el interés de los inversionistas y darles garantías para que desarrollen sus proyectos exploratorios.
En el último año, las empresas sólo ejecutaron el 56 por ciento de lo programado en materia exploratoria. La razón es que el tiempo que hay que esperar para que hayan condiciones de seguridad, se surta una consulta previa o se obtenga la licencia ambiental termina siendo una suspensión de la actividad exploratoria, por lo que los recursos destinados a la búsqueda de hidrocarburos se quedan sin invertir, y lo que es peor, podrían terminar yéndose a otros países con índices de ejecución más altos.
La industria reconoce y valora los esfuerzos que se han hecho desde el gobierno para agilizar algunos de los procesos necesarios para realizar sus operaciones, pero llama la atención sobre la necesidad de seguir trabajando para eliminar esos cuellos de botella.
No hay meta fiscal posible sin un sector viable. Sólo en la medida en que desde el Estado se dé repuesta a los problemas de orden público, licencias ambientales, consultas previas y consultas populares, entre otros, será posible el hallazgo de nuevos descubrimientos y lograr una producción de petróleo y gas natural en los niveles que demandan los retos de crecimiento económico que se ha impuesto el país.
La industria petrolera está lista para este desafío, el sector sabe cómo responderle al país. Tiene cómo hacerlo y sobre todo tiene el interés para hacer parte de las soluciones y no de las críticas y los diagnósticos excesivos propios de quienes se acostumbraron a ver los toros desde la barrera.
En esta edición de la revista ACP Hidrocarburos, queremos hablarles de esas tareas y los retos que tenemos en ese sentido. El análisis de temas tan sensibles como los retos del país en materia petrolera para alcanzar la meta fiscal, las plantas de abasto de los mayoristas, el cambio de la política petrolera en México, el nuevo modelo de licenciamiento ambiental y el desarrollo del Meta a través del petróleo, entre otros.
Además realizamos una entrevista al presidente de Ecopetrol y abrimos nuestro espacio para escuchar las posturas de los candidatos presidenciales. Todo con el fin de mostrar la realidad y el quehacer del sector que mueve al país.

DESTACADO
Las incertidumbres y demoras en las consultas previas y en el licenciamiento ambiental, los bloqueos a las operaciones, los ataques terroristas y, recientemente, las consultas populares son las amenazas que deberá vencer el Estado para lograr los supuestos petroleros previstos en su marco fiscal de mediano plazo.

 

Alejandro Martínez Villegas
Presidente